Proyectos en proceso
(Actualmente)
Esta sección reúne investigaciones y desarrollos en curso. Incluye proyectos que se encuentran en etapas intermedias, con materiales, imágenes y lineamientos conceptuales aún en construcción. Son procesos abiertos que avanzan a medida que se consolidan sus metodologías y direcciones formales.
Todo objeto, calle, persona u olor que forma parte del mundo tangible se carga de historias. Son memorias que trascienden su propia existencia y que se hacen especialmente visibles en los mercados de segunda mano. En estos espacios los objetos no solo circulan como mercancía: llevan consigo rastros de otras vidas, otros usos y otros contextos.
Pero ¿qué sucede cuando estos mercadillos o pulgueros dejan de estar contenidos en un local o en un espacio reducido y se expanden por calles enteras de la ciudad? Cuando la memoria no solo se encuentra en los objetos, sino también en el territorio, en sus dinámicas, en las personas, en la economía que se teje entre ellas y en la estética que emerge de ese conjunto.
De esta pregunta surge Relatos de segunda mano. El proyecto se sitúa en un sector del centro de Cali que se extiende desde la estación de Petecuy, en la calle 13 con 8, hasta la calle 21 con 10. Doce cuadras donde cada domingo se activa un sistema de compra y venta atravesado por encuentros, negociaciones y roces personales, económicos y sociales.
A partir de esa experiencia territorial se construye el proceso de investigación–creación del proyecto. El propio pulguero, con su mezcla de circulación de objetos y dinámicas humanas, se convierte en la base metodológica del trabajo. Explorar, adquirir, desplazar, cambiar de contexto, resignificar y reintroducir son acciones que permiten mirar este micro universo desde múltiples puntos de vista.
Más que ofrecer una respuesta definitiva sobre lo que ocurre en estas calles, Relatos de segunda mano abre un campo de observación que conduce a nuevas preguntas: sobre las relaciones humanas, la memoria inscrita en los objetos, las economías que emergen en los márgenes y las distintas formas de habitar y experimentar el espacio público.
El Cambalache – El pseudo-libro es más importante que su contenido es un archivo que se escribe entre la calle y el taller, entre lo que pasa y lo que se siente. Es un espacio donde recojo lo que me atraviesa mientras camino, mientras pinto, mientras escucho conversaciones o me asomo por la ventana del taller.
Es un proyecto en proceso porque no pretende un final. Crece como crecen los mercados callejeros: a punta de hallazgos, desorden, intuición, fragmentos que se van acomodando según la vida misma. Aquí se mezclan relatos personales, episodios de crisis, cuerpos que aparecen en la calle, historias mínimas, reflexiones sobre el arte, la ciudad, la salud mental y el oficio de seguir creando.
El Cambalache es un intercambio: palabras por imágenes, memoria por presente, oficio por sobrevivencia. Es mi forma de reconocer que el arte también se hace con lo que no llega al lienzo: con el miedo, el humor, la rabia, los recorridos, las miradas fugaces, las conversaciones ajenas y los destellos que aparecen cuando una cree que ya no puede más.
Los textos funcionan como objetos encontrados: cada uno trae una historia, un gesto, un ruido emocional. Juntos construyen un archivo expandido que acompaña mis proyectos visuales, pero que también existe por sí solo, como un territorio autónomo que late aparte de la obra.
El Cambalache sigue en marcha. Se alimenta de caminar, de escribir, de equivocarme, de volver a empezar. Escribir aquí es, para mí, una manera de seguir pintando: pero con palabras